Estos últimos meses he estado viajando bastante por las lindísimas carreteras del norte al centro de México y del suroeste de estados unidos el contraste es tal que solo puedo decir una cosa:
Nuestras Carreteras son Un Asco.
Ya se que somos un país tercer mundista, no tenemos los recursos para primermundializar nuestras carreteras y que las casetas son un mal necesario. Pero tramos como el de Cuencamé-Fresnillo el cual apodamos: la carretera de la muerte, son un insulto para cualquiera que trate de viajar de norte a sur del país. ¿Que chingados es eso de extender los acotamientos de la carretera para que se orillen los vehículos al ser rebasados??? Eso es garantía de accidentes mortales de los cuales ya que he presenciado al menos dos.
Se perdona la carretera de la muerte usando los eternos pretextos de la falta de dinero para infraestructura a causa de novedosas maneras de transferir el dinero público a los bolsillos de los administradores (osease que se lo chingan).
Lo que no se puede pasar por alto a la ligera son los méndigos retenes, desde que Calderón llegó al poder se han incrementado tando en cantidad como en calidad.
Los retenes militares pasaron de ser de modestos postines con algunos pocos soldados dedicados a buscar drogas en los vehículos menos indicados (limpiandose el trasero con nuestros derechos fundamentales en el inter) a verdaderas bases de combate con trincheras y puestos de metralla (y campo de futbol) dedicados a intimidar a la población en su pantomima de búsqueda de armas, drogas y lucha contra el crimen organizado.
Los retenes de la AFI también han aumentado en cantidad en menor medida con un ligero revés: los encargados de esos puestos a veces ni siquiera parecen agentes federales (no muestran identificación al pedirselas e incluso reaccionan de manera errática al cuestionarles a que fuerza pertenecen), se comportan como los mismos criminales a los que dicen combatir y en algunos casos se ha presentado que malandros se han aprovechado de estas irregularidades para instalar sus retenes piratas y sacar provechos monetarios de ciudadanos asustados que no quieren problemas y solo desean llegar a su hogar dulce a descansar después de una aventura mortal en nuestras apreciables carreteras.
No es necesario ser un analísta político para concluir que estas medidas violatorias de nuestros derechos fundamentales devienen de un afán legitimatorio de un poder ejecutivo que llegó débil. La táctica más sencilla de legitimarte y gobernar es tener al pueblo: hambriento, austado y pendejo (preguntenle a maquiavelo, o mejor aún a mister bush). Dos de estas condiciones ya estaban presentes en nuestra ecuación nacional, solo faltaba el miedo y como los Mexicanos no podemos darnos el lujo de tener un Irak o un Afganistán (ni modo que invadieramos Guatemana sin pretexto, ¿tal vez talibanizando a las maras salvatruchas??), nos balcanizaron con una pantomima de lucha contra el crimen organizado en particualr contra los narcotraficantes y tienen ya varios años bombardeandonos con tanta propaganda que ya nadie pone en tela de duda que esta lucha es legítima y no tiene nada que ver con la debilidad política del poder ejecutivo.
Un detalle curioso es que justifican medidas como la privatización de pemex basandose en el beneficio al consumidor, este, me lleva a formular alugnas preguntas necias:
¿Que beneficio obtiene el consumidor de carreteras al ser detenido constantemente, ser sometido al mismo cuestionario vacío y ser revisado de la misma manera (ahora hasta las mochilas abren) quiensabecuantas veces???
Ninguno, incluso hacen que dure más el viaje.
¿Que beneficio obtiene el consumidor carreteril al ceder sus derechos fundamentales???
Ninguno, de hecho es un paso hacia atras en los logros históricos de libertad, el ceder nuestros derechos puede llevar a peores situaciones, lo cual me recuerda tristemente célebre poema de Martin Niemoeller:
La verdadera atenuación (y digo atenuación porque siempre habrá) del crimen organizado se dará solamente legalizando las drogas las prohibiciones solo son oportunidades de negocio para la gente que gusta de ganar dinero al margen de la ley.
Siempre ha habido humanos con gustos por las drogas (de hecho el consumo de azucar refinada cuasa más estragos a la salud pública que el consumo de drogas) y siempre habrá ¿Porqu´ en vez de tener un control de calidad y de sanidad para este tipo de sustancias se prefiere derramar sangre y aterrorizar a la sociedad??
Como afán legitimatorio ya fué demasiado lejos.
Los personas que han estado en el poder han permitido el crecimiento de esta problemática debido a su desmedido interés por el dinero y su increíblemente exagerada falta de patriotismo. Recordemos que en el neliberalismo no hay patrias, solo empresas.
Probablemten te sientas tentado a decirme: si estás tan inconforme con esto: ¿Porqué no haces nada?
Probablemente conteste tímidamente: Blogueo, de jodido lo blogueo (no sin un poco de miedo).

