Hoy fuí a cobrar una lana de un curso que impartí la semana pasada, creí que todo iba a ser tan terso como pagar pero no!! no señor!!! cobrar es mucho más difícil. Nuestro querido gobierno en su méndigo afán de quitarnos hasta los putos calzones establece diferencias entre comprobantes fiscales como "Facturas" y "Recibos de Honorarios" que oh no, a menos que seas contador nunca entenderás la diferencia (bueno si se entiende pero hay que exagerar para agregar dramatismo).
Desde que iba en camino recordaba las historias del viejo marrano de Charles Bukowski que tengo frescas en la memria gracias a un documental que vi el fín de semana. A este cabrón en sus historias (y en la vida real) le pasaba (y hacía) cada chingadera dentro del desarrollo cotidiano. Seguía yo pensando en eso cuando llegué a la ventanilla de pagos con mi flamante "Recibo de Honoriaros No. 2" (el No. 1 lo tuve que cancelar porque me equivoqué al llenarlo) y la "amable" señorita me mandó a conseguir una firma no se para qué. Al regresar con mi (ahora firmado) "Recibo de Honorarios No, 2", ahora ya con un poco de apuro de regresar a la oficina, la señorita procedió a escrutarlo como si de ello dependiera el destino del universo y me dijo:
-Cajera: Este es un Recibo de Honorarios".
- imcsk8: el No. 2 pensé porque el No. 1 lo tuve que cancelar porque la cagué al llenarlo.
-Cajera: "y tu cheque fué generado para pagar una factura".
- imcsk8: puta (no la cajera), pensé ¿hay alguna diferencia?
Afortunadamente no tuve que preguntar porque la señorita fué tan amable de explicarme que si doy Recibo de Honorarios tengo que restarle el 10% de retención, luego me dan una carta de retención y no se que más mamadas que la neta no entendí pero que implicaban complicaciones.
En ese punto solamente pensaba en Bukowski y me daba envidia que al menos en sus historias andaba bajo la influencia del alcohol cuando le pasaban chingaderas, hasta una caguama se me antojó.
Tuve que ir a pedirle una factura a mi jefe y la llevé de nuevo a con la cajera la cual me expidió un "Contrarecibo", documento que aparentemente sirve para como comprobante para que me den mi dinero. Al final logré conseguir el dinero y me dirigí al banco, como siempre había fila, me tomo la molestia de recalcar que el peor castigo que le pueden practicar a un ser humano es ponerlo a hacer filas.
En el bancomer tienen un sistema de castas bién mamón en el que existen filas para clientes "preferentes", "con cuenta", "empresas" y "sin cuenta"; en la fila que clientes "sin cuenta" había menos gente que en la fila de clientes "con cuenta" y aún que yo tengo cuente opté por formarme en la fila que tenía menos gente. A estas alturas tenía ya como 2 horas fuera del jale y ya sentía el rigor de que siente un empleado cuando sabe que ya su ausencia ya fué demasiada y si se esta se prolonga por más tiempo podría detenerse el engranaje institucional que mueve a la universidad. Para mi sorpresa la fila de clientes "con cuenta" avanzaba mucho más rápido que la de clientes "sin cuenta" de hecho la fila en la que me encontraba no avanzaba pura madre y pensé:
-imcsk8: 'Pos si yo tengo cuenta, que chingaos hago en esta fila que no avanza.
Me cambié de fila.
Momentos después de cambiarme de fila (obviamente pasando por debajo de los listones que forman las filas corralísticas del bancomer), empezó a avanzat la fila en la que yo estaba y dije:
-imcsk8: pinche Bukowski, eso me pasa por invocarte.
El bato que estaba atrás de mi en la fila de clientes "sin cuenta" llegó primero que yo a la caja, la cual estaba atendida por la cajera más malacarienta de todos los bancos del universo y vaya que estaba malacarienta porque se veía que era guapa, o sea, le resultaba difícil estar de malacarienta, pensé:
-imcsk8: de jodido que no me toque con ella.
Me tocó con ella.
Tomó el cheque mi número de cuenta realizó todo el merequetengue que realizan las cajeras cuando depositan cheques y me dió mi papelito. Como la veía bién malacarienta y yo andaba bién alterado por tanto vaivén bukowskiesco (sobrio, chingao!!) le regalé mi sonrisa encantadora de amabilidad sin tirar el pedo mejor conicida por su nombre corto como: "Magnum" (girando ligeramente hacia la izquierda) sin muchas esperanzas de recibir una respuesta cortés e increiblemente le cambió toda la cara y me regaló su equivalente de "Magnum" y así se quedó ella y así salí yo del banco con cara de pendejo (si vas en la calle y ves a alguien sonriendo sin razón aparente piensas que es un pendejo) y un papelito prueba feaciente de mi reciente depósito (y seguía pensando en bukowski).
Martes 13: ni te cases, ni te embarques ni vayas de cobranza pensando en las historias de bukowski.

