Me tardé un rato en redactar este post porque quería ver como se desarrollaban las iniciativas de voto nulo. Es bastante interesante porque es un "movimiento" que no ha sido originado por una organización real o por un "caudillo" carismático, es un "movimiento" de gente que tiene convicciones similares y se encontró en la red, en el bar, en la sobremesa, etc...
En los medios ha permeado de manera positiva y negativa, curiosamente los que más se oponen a esta opción son las personas más interesadas en controlar la opinión: la iglesia, los partidos, el IFE, los gobiernos y las personas cuya intolerancia y dogmatismo les impide concebir que existan individuos que no quieren jugar al juego con los actores y las reglas actuales.
Cuando planteo el anular el voto en una conversación siempre salen algunas razones para persuadirme de no anular el voto, casualmente son las que se manejan en los medios ¿porqué será?
La tésis de votar por los partidos pequeños en vez de anular tu voto, suena tentadora, desafortunadamente los partidos pequeños se manejan de la misma manera que los partidos grandes: son partidos políticos.
El llamado a escuchar las propuestas de los candidatos es tan ridículo como esperar a que un viejo gordo vestido de rojo cometa el delito de allanamiento de morada para dejar regalos a los niños que se portan bién: cuando están en el congreso obedecen a directrices cupulares que en muchos casos contradicen las propuestas de campaña. No se diga cuando están en el ejecutivo.
La peor de todas es la propuesta de: "vota por el candidato que más te convenga". No se trata de votar por el que más te convenga a tí, se trata de votar por el que más le convenga a la SOCIEDAD. La solidaridad debe ser uno de los cimientos de la democracia, no el egoismo.
Por otra parte el anular el voto solo es una pequeña fracción de participación ciudadana (como lo es el votar por alguien). Independientemente de quién esté en el congreso o en el ejecutivo los ciudadanos tenemos la OBLIGACIÓN de participar con propuestas, críticas y soliciudes de cuentas.
Hemos llegado a los extremos de no querer votar por nadie no por culpa de los políticos, la culpa es nuestra por ser indiferentes y dejar que otros se echen la bronca de manejar el país. Podemos poner todos los pretextos del mundo como: ¿y quién va a trabajar? ¿y quién va a cuidar a mis hijos? ¿para qué? "ni pasa nada" "nos educan para ser borregos", etc. La realidad es que los únicos culpables comos nosotros.
Considero la anulación del voto organizada como un primer paso para crear una participación más comprometida y madura por parte de los que queremos un país mejor pero no encontramos espacios que solo se aborden los temas relevantes para la sociedad.

